domingo, 21 de septiembre de 2008

Enamorada de... ¿Pinocho?

Mentiras, creo que es la cosa que mas odio en todo este planeta. Lamentablemente es la mejor manera que los hombre usan para llegar a nosotras y lograr lo que quieran.
Y empezamos mal...cuando los conocemos, mienten en su forma de ser. Se transforman en el hombre perfecto, a nuestra medida. Nos hacen sentir inevitable la necesidad de tenerlo a nuestro lado. Al principio la relacion es una maravilla, pero con el paso del tiempo te das cuenta que tu principe azul no era azul rey sino mas bien azul marino, y del mas común y barato que hay.
Mienten para librarse de algún quehacer. Mienten para exagerar sus capacidades. Mienten para fingir que están enfermos e incluso, mienten para amarnos.
Y no es mentira. Por que si lo analizamos detalladamente, el hombre miente para moldearnos a su manera. "No mi amor, no salgas hoy en la noche porque te puede pasar algo, mejor se queda aca en la casita mi amorcito. La amo tanto que no quiero que le pase nada malo" dicen los muy falsos. Y nosotras las pavas caemos en su triquiñuela. Una mentira de ese tipo es la típica conducta de un hombre estilo neardental, que cree que la mujer aun debe estar en la casa lavando los platos , mientras los muy lindos salen de jarana y llegan a las tantas de las noches.
Y no es que yo sea feministas, porque creo que ningun extremo es bueno. Pero es tan obvio que bajo esta sociedad que recién se está empezando a abrir a una mentalidad donde existe un equilibrio entre sexos, cuesta tanto para estos hombres del pasado, que uno tiene y debe tener, su libertad.
Volviendo a lo de las mentiras, no quiero exagerar de que yo, o todo mi género, no las hagamos. Según los psicólogos las mentiras son un método de autoayuda, para ver que lo que queremos ver. Es de sanidad mental, pero cuando vivimos en base a ellas claramente no estamos bien.
Es por esto que todas nosotras, mujeres de la nueva era, debemos analizar que tipo de mentiras es la que nuestros trogloditas nos dicen y que tanta repercución puede traer a nuestra relación. Porque una mentirita blanca ¿quién no la dice?, pero una grande ¿podré vivir con ella ?.

sábado, 30 de agosto de 2008

Mi amor...tenemos que hablar


El "tenemos que hablar" la mayoría de las veces se transforma en una tortura para nuestros machotes y un discurso eterno para nosotras. Es que llega un momento en que aquella monótona relación necesita una sacudida y lamentablemente las que toman las riendas del asunto generalmente somos nosotras.
Pero, ¿te has puesto a pensar en lo que realmente pasa por la cabeza de nuestros trogloditas cuando pronunciamos la ansiada frase?. Es que la comunicación entre hombre y mujer no es lo mismo. Según la sicóloga y terapeuta de la casa de la Familia, Patricia Sotomayor, las mujeres aprenden a comunicarse como una forma de establecer y mantener relaciones. Mientras que los hombres usan la conversación como una forma de ejercer el control y preservar la independencia.
Otro punto interesante que explica la terapeuta, es que las mujeres viven de procesos y los hombres de finales. Entonces, para una mujer es necesario comentar y analizar cada minuto del proceso que esta viviendo -mucho más si esto significa algo problemático para ella-. En cambio, un hombre prefiere resolver bien sus problemas y expresar al mundo su vivencia ya finalizada. Este pequeño punto es el que tanto nos cuesta entender a nosotras las mujeres. Pensamos en miles de cosas, desde que nos son infieles hasta que nos dejaron de amar. Es en estos momentos donde viene la frase para el bronce "tenemos que hablar", es que para nosotras resulta tan lógico la comunicación dentro del proceso, que hasta somos capaces de obligar a nuestro hombre ha conversar. Lamentablemente ni siquiera con la pistola al cuello ellos son capaces de hilar más de tres palabras seguidas.
Ante esto surge la publicación Cómo mejorar su matrimonio sin hablar sobre eso, donde los sicoterapeutas Patricia Love y Steven Stosny plantean que la conversación no lo es todo en una relación de pareja. Para los autores está en el imaginario colectivo que las mujeres les encanta hablar y que lo hacen todo el día. Ante esto ellos aseguran que ambos sexos comunican en igual cantidad, sólo que de distinta manera.
Los autores hablan de la comunicación no verbal, la que señalan como una comunicación más profunda, ya que es una conección de la pareja. En definitiva es la empatía, es colocarse en el lugar del otro y entender que cosas son o no importantes de escuchar para el otro.
Por eso tranquilas chiquillas, porque si sus machos no las toman tanto en cuenta cuando ustedes les relatan todo su día, no es que ya no las amen sino que su manera de ver la vida tiene una pespectiva absolutamente distinta.

viernes, 22 de agosto de 2008

Iniciando!

Bienvenida a todos los que deambulen en algun momento es este espacio virtual. Acá recorreremos situaciones masculinas vistas del filtro femenino.

... más que dañino.... necesario, no creen?