Y ase ha transformado en elgo común que a mucha mujeres, especialmente en edad adolscente, prefieran hombres mayores que ellas para sentirse seguras y porque son mucho más maduros que sus pares. Pero en mujeres más mayores se ha experimentado una situación contraria.
Mujeres universitarias y más están optando por mantener relaciones con hombres menores que ellas. Esta actitud tiene una respuesta inmediata. Para las mujeres, la edad y la apariencia es de suma importancia, por lo que andan con hombres menores a ellas para experimentar una vida mucho más juvenil que las que les competeria.
Pero ante esta actitud también existe una respuesta mucho más profunda. Aquellas mujeres que se relacionan con hombres mas jovenes están supliendo el rol de madres al de mujer. Son el tipo de parejas que llaman a sus hombres para recordarles lo que deben hacer, que le eligen la ropa, lo llevan al medico, le dan los remedios y le organizan por completo la vida. Esta clase de femina tiene temor a ser madre de forma natural, por lo que adoptan a estos hombres ya criados.
Estas relaciones más que ser relaciones de pareja, se transforman en mujeres inmaduras que por miedo a enfrentar su realidad conviven con hombres menores a ella, ya sea para vivir una vida mucho más juvenil a la que les corresponde como para tener el hijo que tanto desean pero que tanto miedo les da traer al mundo
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lunes, 15 de diciembre de 2008
domingo, 14 de diciembre de 2008
Metido hasta las patas
El mundo a cambiado, eso no lo podemos negar. Hace 50 años las mujeres no eran consideradas y hoy han tomado un papel mucho mas protagónico en el mundo. Así también ha sucedido con los hombres quienes han pasado de tomar un rol casi inexistente en la casa y en la pareja han comenzado a ser protagonistas de todo. ¿beneficio o problema?.
Recuerdo a mi abuela siempre decir "este viejo tan callado, no dice ni hola" y es que era cierto, mi tata era lo mas hermetico que se puede encontrar, no se pronunciaba para nada. El trabajaba, proveia a la familia y el resto... ahi se ven. En cambio mi abuela era la que se encargaba de todo el asunto hogareño, compraba cosas, decoraba, elegia colegios, casas, muebles, etc.
Varios años despues venía la generación de mi mamá, la que originó el cambio. Los hombre ya no eran simples desinteresados de la vida hogareña, sino que ern fieles participantes de hasta que servilleta se eligen para la casa. Llegando incluso a lo entrometido.
Nuestra sociedad ha sido educada de manera muy conseravdora, bordendo el machismo puro. Ver a hombres que opinan en todos los quehaceres del hogar a sido la nueva faceta del metrosexual con familia, quien además de querer verse bien el, quere ver la casa a su modo, tiene un estilo propio y no busca tendencias añejas, apuesta a lo innovador.
Chiquillas, parece que nos salio competencia al camino, ya no somos las reinas de la casa... o por le menos eso parece.
Recuerdo a mi abuela siempre decir "este viejo tan callado, no dice ni hola" y es que era cierto, mi tata era lo mas hermetico que se puede encontrar, no se pronunciaba para nada. El trabajaba, proveia a la familia y el resto... ahi se ven. En cambio mi abuela era la que se encargaba de todo el asunto hogareño, compraba cosas, decoraba, elegia colegios, casas, muebles, etc.
Varios años despues venía la generación de mi mamá, la que originó el cambio. Los hombre ya no eran simples desinteresados de la vida hogareña, sino que ern fieles participantes de hasta que servilleta se eligen para la casa. Llegando incluso a lo entrometido.
Nuestra sociedad ha sido educada de manera muy conseravdora, bordendo el machismo puro. Ver a hombres que opinan en todos los quehaceres del hogar a sido la nueva faceta del metrosexual con familia, quien además de querer verse bien el, quere ver la casa a su modo, tiene un estilo propio y no busca tendencias añejas, apuesta a lo innovador.
Chiquillas, parece que nos salio competencia al camino, ya no somos las reinas de la casa... o por le menos eso parece.
viernes, 12 de diciembre de 2008
Don't speak
Recuerdo que cuando estaba en el colegio una amiga termino con un pololo de años. Ellos eran grandes amigos, ademas de pareja, por lo que cada uno sabia grandes secretos del otro. Lamentablemente los resultdos no fueron buenos. ¿Alguien hablo mas de la cuenta? o ¿Ellos nuncan guardan un secreto?.
Cuando mi amiga comenzó a pololear con este joven habia terminado una relacion bastante tortuosa que duro varios meses. Por lo que cuando conocio a Pedrito (por ponerle un nombre al susodicho) sintio un cambio de 180º y se tiro a sus brazos a ojos cerrados. Lamentablemente mi amiga cometio un gran error, el que luego de varios años fue para todas las compañeras un ejemplo de vida.
Como la relacion anterior a pedrito habia sido tan mala experiencia para mi amiga, ella no encontro mejor manera para desahogarse que contarle hasta lo mas minimos detalles a pedrito: tremendo error. Los primeros años en que ellos estaban juntos ocurrieron pequeñas peleas por las cosas que mi amiga le contaba a pedrito, pero nada del otro mundo. Ella no aprendía, seguía contandole cada detalle de su pasada relación.
Luego de tres años de pololeo, mi amiga y Pedrito terminaron su relación debido a constantes peleas por parte de ambos. Al momento de terminar, mi amiga, pensó en cómo le entregaria las cosas que tenía de él en su casa, cómo haria para no extrañarlo y cómo se lo contaría a sus papás que querían tanto a pedrito. En la única cosa que mi querida amiga no pensó fue en como cerrarle la boca a su "queridísmo" ex novio.
Luego de la ruptura, Pedrito se encargó de divulgar por cuanto lado encontró todas las intimidades de mi amiga. Hasta cosas realmente privadas afloraron a luz pública. Sólo faltó verlas publicadas en la portada de LUN.
Hasta ese instante yo pensaba que los hombre eran seres casi inanimados que pasaban por la vida como una brisa. Que no molestaban en demasía y que eran lo menos copuchentos de la tierra. Pues me equivoque. Luego de ocurrido este imprevisto, me di cuenta de que los hombres comentaban todas las cosas que uno inocentemente les contaba pensando en que nada dirían.
Mi pobre amiga quedó como chaleco de mono, pero esta horrenda experiencia nos sirvió para aprender que no hay que hablar más de la cuenta con nuestros amores, porque despues las consecuencias son fatales.
Cuando mi amiga comenzó a pololear con este joven habia terminado una relacion bastante tortuosa que duro varios meses. Por lo que cuando conocio a Pedrito (por ponerle un nombre al susodicho) sintio un cambio de 180º y se tiro a sus brazos a ojos cerrados. Lamentablemente mi amiga cometio un gran error, el que luego de varios años fue para todas las compañeras un ejemplo de vida.
Como la relacion anterior a pedrito habia sido tan mala experiencia para mi amiga, ella no encontro mejor manera para desahogarse que contarle hasta lo mas minimos detalles a pedrito: tremendo error. Los primeros años en que ellos estaban juntos ocurrieron pequeñas peleas por las cosas que mi amiga le contaba a pedrito, pero nada del otro mundo. Ella no aprendía, seguía contandole cada detalle de su pasada relación.
Luego de tres años de pololeo, mi amiga y Pedrito terminaron su relación debido a constantes peleas por parte de ambos. Al momento de terminar, mi amiga, pensó en cómo le entregaria las cosas que tenía de él en su casa, cómo haria para no extrañarlo y cómo se lo contaría a sus papás que querían tanto a pedrito. En la única cosa que mi querida amiga no pensó fue en como cerrarle la boca a su "queridísmo" ex novio.
Luego de la ruptura, Pedrito se encargó de divulgar por cuanto lado encontró todas las intimidades de mi amiga. Hasta cosas realmente privadas afloraron a luz pública. Sólo faltó verlas publicadas en la portada de LUN.
Hasta ese instante yo pensaba que los hombre eran seres casi inanimados que pasaban por la vida como una brisa. Que no molestaban en demasía y que eran lo menos copuchentos de la tierra. Pues me equivoque. Luego de ocurrido este imprevisto, me di cuenta de que los hombres comentaban todas las cosas que uno inocentemente les contaba pensando en que nada dirían.
Mi pobre amiga quedó como chaleco de mono, pero esta horrenda experiencia nos sirvió para aprender que no hay que hablar más de la cuenta con nuestros amores, porque despues las consecuencias son fatales.
sábado, 30 de agosto de 2008
Mi amor...tenemos que hablar

El "tenemos que hablar" la mayoría de las veces se transforma en una tortura para nuestros machotes y un discurso eterno para nosotras. Es que llega un momento en que aquella monótona relación necesita una sacudida y lamentablemente las que toman las riendas del asunto generalmente somos nosotras.
Pero, ¿te has puesto a pensar en lo que realmente pasa por la cabeza de nuestros trogloditas cuando pronunciamos la ansiada frase?. Es que la comunicación entre hombre y mujer no es lo mismo. Según la sicóloga y terapeuta de la casa de la Familia, Patricia Sotomayor, las mujeres aprenden a comunicarse como una forma de establecer y mantener relaciones. Mientras que los hombres usan la conversación como una forma de ejercer el control y preservar la independencia.Otro punto interesante que explica la terapeuta, es que las mujeres viven de procesos y los hombres de finales. Entonces, para una mujer es necesario comentar y analizar cada minuto del proceso que esta viviendo -mucho más si esto significa algo problemático para ella-. En cambio, un hombre prefiere resolver bien sus problemas y expresar al mundo su vivencia ya finalizada. Este pequeño punto es el que tanto nos cuesta entender a nosotras las mujeres. Pensamos en miles de cosas, desde que nos son infieles hasta que nos dejaron de amar. Es en estos momentos donde viene la frase para el bronce "tenemos que hablar", es que para nosotras resulta tan lógico la comunicación dentro del proceso, que hasta somos capaces de obligar a nuestro hombre ha conversar. Lamentablemente ni siquiera con la pistola al cuello ellos son capaces de hilar más de tres palabras seguidas.
Ante esto surge la publicación Cómo mejorar su matrimonio sin hablar sobre eso, donde los sicoterapeutas Patricia Love y Steven Stosny plantean que la conversación no lo es todo en una relación de pareja. Para los autores está en el imaginario colectivo que las mujeres les encanta hablar y que lo hacen todo el día. Ante esto ellos aseguran que ambos sexos comunican en igual cantidad, sólo que de distinta manera.
Los autores hablan de la comunicación no verbal, la que señalan como una comunicación más profunda, ya que es una conección de la pareja. En definitiva es la empatía, es colocarse en el lugar del otro y entender que cosas son o no importantes de escuchar para el otro.
Por eso tranquilas chiquillas, porque si sus machos no las toman tanto en cuenta cuando ustedes les relatan todo su día, no es que ya no las amen sino que su manera de ver la vida tiene una pespectiva absolutamente distinta.
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